La mirada atónita

de la sección del mismo nombre en el programa Punt de Llibre de Radio Barcelona
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domingo, enero 07, 2007

NAVIDAD

He estado buscando textos que tuvieran relación con la Navidad. Algo para leerles que representara lo que es para mí esta época. He estado recreando anécdotas graciosas, chascarrillos e historietas de esas habituales en mi sección. Pero me he dado cuenta de que nada de ello representa para mí la Navidad como la figura de mi abuelo Juanito.

Mi abuelo Juanito medía casi dos metros, o eso me parecía a mí. Así que nunca entendí lo del diminutivo. Tenía una barriga importante, coloretes porque le gustaba el vino y txapela, por supuesto.

Jamás le vi escribir algo que no fuera su firma. La ensayaba una y otra vez por miedo a equivocarse cuando tenía que rubricar un documento que él consideraba importante. Con esto quiero decir que no dejó ningún texto escrito que yo pueda leerles esta tarde. Y en cambio, estoy firmemente convencido de que mi abuelo ha sido el escritor que más ha influido en mí, aunque él siempre creyó que era interventor de los ferrocarriles de la Robla.

En Nochebuena siempre cenábamos cuando mi abuelo volvía del bar. La mesa se llenaba de colores y la risa inundaba el ambiente, todo presidido por su voz. La voz de mi abuelo Juanito contando historias sin parar. No, contando no... contándome... porque él siempre se dirigía a mí. Todos los demás, mis padres, mi tío, mi abuela, se desenfocaban un poquito y las historias fluían del abuelo al nieto como un regalo anticipado.

Luego, a eso de las doce, llegaban el resto de regalos... los juguetes, los tebeos, los dulces... apenas conservo algunos de aquellos tebeos como recuerdo; de los juguetes, claro está, dos o tres semanas después no volvía a acordarme... En cambio, las historias que me contaba mi abuelo siguen todas conmigo, sus anécdotas de la guerra, las fábulas de Samaniego que recitaba de carrerilla, los chistes...

Hoy sé que en aquellas cenas de nochebuena recibía antes que nadie el mejor de los regalos. El privilegio de sentarme al lado de uno de los mejores escritores del siglo XX. No busquen sus libros en las librerías, me los regaló todos al oído.

2 Comments:

  • At 9:46 p. m., Blogger PIZARR said…

    Creo que has hecho trampa.....JAJAJAJA........Porque yo ya conocía a tu abuelo.

    De cualquier forma me encanta la forma en la que hablas de él. Ojala todos los nietos lo hiciesen igual que tu lo haces.

    Me gustaría que colgases esto en una conversación que se llama el rincon de los abuelos en la que participan, abuelos y no abuelos.

    Estoy segura de que a su anfitriona que se llama Leo, le encantaría.

    Un beso.

    ( o me das permiso para colgarlo yo con tu nombre ) ...si tu no tienes tiempo. ¿ Hace ?

     
  • At 11:00 p. m., Blogger Carlos Blázquez said…

    No hay trampa ni cartón. Ya os he explicado por e-mail a los socios honorarios que al no haber sección al uso, por las características del programa de este año, he decidido recuperar ésta del año pasado por lo mucho que supone para mí. Respecto a colgarlo en otra parte de momento prefiero no hacerlo aunque agradezco tu interés. Un beso.

     

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